Los seis misterios de la infancia de Jesús
Sabemos mucho sobre el nacimiento de Cristo y su vida pública, muerte y resurrección. Pero ¿qué sabemos de su infancia?
Sabemos mucho sobre el nacimiento de Cristo y su vida pública, muerte y resurrección. Pero ¿qué sabemos de su infancia?
Los misterios de la infancia de Jesús aparecen en los evangelios de Lucas y Mateo. Aunque breves, estos acontecimientos son profundos en sus lecciones.
El nacimiento: la gloria del cielo se manifiesta en la debilidad de un niño. Esa gloria fue revelada primero a los pastores que dormían a cielo abierto, mientras quienes vivían en mansiones no escucharon la invitación de los ángeles. Los corazones humildes y sencillos son los principales invitados al gozo, porque pueden percibir la presencia del Salvador.
La circuncisión: este signo de pertenencia al pueblo hebreo prefigura nuestro bautismo. Estamos llamados a una “circuncisión” del corazón que nos hace hijos de Dios. Jesús cumplió esta tradición judía para revelarnos
la verdadera circuncisión a la que somos llamados.
La adoración de los Reyes Magos: la Epifanía manifiesta al Mesías de Israel a todos los pueblos. Los reyes representan todas las naciones. Jesús nació en el pueblo hebreo, pero es salvador del mundo entero. En el corazón del niño Jesús cabe toda la creación: eso es la catolicidad. La palabra “católica” en griego significa “universal”.
La presentación en el templo: Simeón y Ana representan la expectativa de Israel que encuentra a su salvador. El pueblo judío esperaba al Mesías. Esta presentación recuerda dos cosas: que Jesús es del Padre y que las promesas hechas a Simeón y Ana se cumplen también para el pueblo escogido y, en última instancia, para todos los pueblos.
La huida a Egipto: la matanza de los inocentes anuncia que la vida de Cristo estará bajo el signo de la persecución. Con esta fuga, Jesús asume el destino de los perseguidos y desheredados. La Sagrada Familia fue prófuga, como millones de personas lo han sido a lo largo de la historia. Hoy, millones huyen de guerras, miseria y persecución. Jesús también pasó por esto y recuerda a quienes viven esta realidad que Dios siempre está con ellos.
El retorno de Egipto: este episodio presenta a Jesús como el nuevo Moisés. Después de huir de Herodes, la Sagrada Familia recibió el anuncio de su muerte y pudo regresar. Esta salida evoca el nuevo Éxodo, eco del viaje que el pueblo de Israel vivió cuando Moisés lo llevó a la Tierra Prometida. Jesús es el nuevo Moisés, el verdadero libertador. Si Moisés liberó a Israel de Egipto, Jesús libera a todos de la esclavitud del pecado y la opresión del maligno.
La infancia de Jesús prefigura el misterio de la redención. Cada momento es eco de su misión y del cumplimiento de las promesas hechas al pueblo de Israel. Meditemos estos misterios para ser más conscientes de la historia de la salvación.
Cristina Umaña Sullivan es socióloga cultural que se ha dedicado a la evangelización durante más de 10 años, con especialidad en Teología del Cuerpo y en la creación de identidad desde la perspectiva cristiana. Envíele un correo electrónico a fitnessemotional@gmail.com.