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 | Por la Dra. Marcela Escobar-Gómez

La Escuela Bíblica de Vacaciones: Una experiencia educativa e integradora

“Confía en Jesús” fue una de las consignas que durante toda la semana un grupo de niños muy entusiasmados gritaban antes y después de cada actividad. Después de registrarse en la primera estación cada “pasajero” recibía su boleto para iniciar la aventura bíblica en el Ferrocarril Rocky. La locomotora humeante en espera de los pasajeros, era testigo de cómo uno a uno iba llenando la sala de espera. Con sus voces alegres -a pesar de la madrugada- poco a poco el lugar se llenaba de “viajeros” dispuestos a aprender sobre Jesús en cada una de las diferentes estaciones, viviendo historias bíblicas, observando videos, cantando, creando y compartiendo juegos por equipos y lo mejor, preparando y comiendo los snacks que cada día sorprendían con su creatividad.

La jornada era corta, pero intensa y a medida que pasaba la semana, se sentía la nostalgia de que el viaje pronto iba terminar. Nadie quería dejar el tren en la tarde pero regresaban animados para una nueva aventura cada día. Los entusiastas jóvenes monitores, reunían y animaban a sus grupos a participar. Deambular por los salones, hacer una parada en los corredores y esperar la señal para el cambio de estación creaba un ‘caos organizado” que llenaba de energía a los participantes, quienes aunque comenzaron tímidos, se fueron convirtiendo en una fuerza arrolladora de entusiasmo.

Las historias bíblicas personificadas permitieron a los niños explorar  y conocer los valores y principios Cristianos; como la historia de Ananías en Hechos 9, 9-19 donde Ananías ayuda a Pablo. Poco a poco hablar de Jesús y reconocerlo en las vivencias de la vida, fue el protagonistas y se convirtió en la esencia de cada día. El aprendizaje y evangelización a través de aventuras permitió que esto trascendiera más allá del colegio. El último día del viaje los niños invitaron a sus padres a una especial presentación con música y cantos que alegraban el lugar y lograron contagiarlos con su entusiasmo.

La experiencia vivida durante una semana de aventuras en la “Vacation Bible School” VBS, sirvió para que la comunidad de la parroquia Divine Redeemer se uniera a través de los niños. Aunque la mayoría de las actividades eran en inglés, algunos cantos y personal bilingüe que estuvo presente durante la semana permitió que el programa logrará integrar a la comunidad parroquial hispana.

La Aventura Bíblica de Vacaciones (VBS) en la Iglesia del Divine Redeemer en Hanahan será del 17 al 21 de junio de este año, con el tema “estelar” mientras exploran el espacio y la fe.

Toda esta iniciativa fue posible gracias a Donna Friedman y su familia, con el apoyo del Padre Ray. Ellos, con su resolución y entusiasmo, lograron hacer realidad esta idea. Fueron meses de preparación de adultos y jóvenes líderes; también habría que transformar el colegio en una gran estación central de tren con el ferrocarril conectando a otras estaciones a través de “montañas y túneles”; además, habría una parada que incluía ¡juegos y retos con agua! Todo esto bajo el hilo conductor y consigna principal de “Que Dios nos ama incondicionalmente”.

Al aproximarse la fecha, poco a poco, los grupos de voluntarios comenzamos la transformación, con horas de incansable trabajo que empezaron a rendir sus frutos desde la bienvenida de los niños y la sorpresa de todos exclamando ¡Realmente estamos en la estación del ferrocarril Rocky!

Por su parte, los jóvenes monitores también se preparaban para ser líderes de su grupo, que estarían conformados por niños de diferentes edades. El reto era lograr que se integraran y participaran enérgicamente en las actividades. Estos guías, serían los encargados de llevarlos a través del viaje seguros a su destino, llenos de aprendizaje y experiencias.

Como parte del programa se estableció  “la operación niño a niño” en la cual, a través de trabajos en casa, los niños del Divine Redeemer, conseguirían algún dinero o donarían “flip flops” para los huérfanos en Filipinas. Nuestra meta era pequeña, pero al final 100 pares de zapatos fueron entregados a los niños huérfanos que los recibieron con gran alegría.

Sin duda alguna, la semana terminó siendo más que una aventura. Fue un total aprendizaje y una maravillosa experiencia de vida tal como nos lo pide Jesús. Los niños crearon lazos de amistad en Cristo, los jóvenes demostraron su liderazgo y los adultos desde ya pensaban en la gran aventura del próximo año.


Marcela Escobar-Gómez, MD, CMI-Español, es intérprete certificada, actualmente es la directora de educación religiosa en español y del ministerio hispano en la Iglesia Divine Redeemer en Hanahan. Tiene cuatro hijos y un nieto. Le pueden escribir a marcela@divineredeemerchurch.org.